6.2 ESPERANZA: TRANCE

[Titulo de la Imagen: Nightmare Autor: Beatriz Martin Vidal]

Cuando la pequeña despertó, lo primero que hizo fue revisar su pequeña habitación; las paredes eran de color crema, su cama suave tenia el típico olor de cosas viejas, su vestido era nuevo y tenía una ventana con barrotes oxidados. Dentro de su habitación había una mesita de noche, donde se encontraba un libro negro con letras doradas, en el estaba escrito con letras grandes: SANTA BIBLIA, también la pequeña pudo ver un collar de madera con varias cuentas y una cruz colgando, y cuando miró al techo pudo observar que en una de las paredes había una cruz y un hombre delgado colocado encima de ella. 

Llamaron a la puerta, se escuchaban voces femeninas al otro lado de la puerta, preguntaron si podían entrar. La pequeña respondió tímida y temerosamente: “Si…”.

Era un par de monjas y un psicóloga, su objetivo era hacer recordar todo, absolutamente todo a la pequeña Esperanza.

La hicieron dormir y la pequeña entro en una especie de trance. En eso la psicóloga inicio el cuestionario…

1. ¿Quién eres?

– Soy Esperanza.

2. ¿Cuáles son tus apellidos?

– No tengo.

3. ¿No tienes padres?

– Si.

4. ¿Cuáles eran sus apellidos?

– No lo sé.

5. ¿Tienes mamá? – Esperanza se movía, parecía no recordar, solo veía una imagen de una chica joven, pero no respondió a la pregunta.

6. Tranquila Esperanza, estas a salvo aquí. Te repito la pregunta… ¿Tienes madre? – Ahora Esperanza, observa la imagen de una señora un poco más madura, pero igual no respondia.

7. Esperanza… escúchame, debes hacer un intento, trata de recordar ¿Tienes mamá? – Esperanza empieza a recordar, recuerda a una joven y bonita mujer, a la que ella llamaba mamá, y decide responder.

– Si… si tengo mamá… y es muy bonita…

8. Está bien ¿Cómo se llama?

– Mmm… No lo sé.

9. Esperanza… ¿Tienes papá? – La respuesta a esta pregunta… fue tajante y cortante.

– No.

10. Esperanza… trata de recordar… ¿Tienes padre? – Esperanza trataba de recordar, pero no respondía.

11. Esperanza, por favor escúchame y trata de darme una respuesta ¿Tienes padre?

– Había un “padre” en el lugar donde vivía.

12. ¿Dónde vivías?

– En una gran casa.

13. ¿Cómo era esa casa?

– Parecía antigua, muchas bancas y muchas estatuas, y cada domingo había mucho ruido; pero me gustaba.

14. ¿Tienes abuelos?

– Solo uno y es el más lindo y tierno de todos.

15. ¿Dónde está tu abuelo?

– No lo sé, pero lo extraño mucho. – En los ojos de esperanza nace una lágrima que viaja por todo su rostro.

Entonces la psicóloga, sabe que es todo por hoy. Despierta a esperanza y le dice que descanse un poco pero que mañana regresaran.

Las monjas se encargan de traer la comida y servirle a la pequeña, para que recupere fuerzas. Mientras Esperanza se encontraba en su pequeña habitación, solía escuchar las voces de los demás niños que estaban en el convento – orfanato; estos niños corrían, jugaban y se divertían (Como cualquier niño de su edad).

Al abrir la puerta, solo por curiosidad, pudo ver a más de quince niños jugando, riendo, viviendo y divirtiéndose. Nunca en sus cinco años de vida, había visto tantos niños juntos.

Esperanza cerró la puerta con un poco de envidia y vergüenza. Regresó a su cama y estaba muy aburrida, pero no podía salir al patio porque no conocía a nadie, y temía que la vieran como una niña indeseable y la rechazaran.

Así que buscó algo con que entretenerse. Vio un libro negro con letras doradas, no tenía nada que perder así que lo abrió. Recordó que en su antigua casa, había varios de estos libros; pese a que vivió “toda su vida” en una Iglesia, nunca le habían enseñado un libro de estos. Pero si sabía leer. Le enseñaron poco, pero Esperanza empezó a aprender sola, se volvió autodidacta.

Con un poco de torpeza empezó a leer y poco a poco empezó a devorar cada página, era como un alimento para ella, cada palabra, cada versículo, cada capítulo, cada libro, se le quedaba grabado en esa cabecita.

A la mañana siguiente llegaron la mojas con su desayuno, cuando la pequeña terminó de desayunar se lavó la carita para esperar a la psicóloga.

La psicóloga se encontraba decidida a terminar hoy con su trabajo, así es que puso en trance a la pequeña Esperanza… y continuo con el cuestionario:

16. ¿Recuerdas a tu abuelo?

– Si. – Cuando le preguntan por por su abuelo, el rostro de Esperanza reflejaba tristeza.

17. ¿Dónde está?

– No lo se.

18. ¿Descríbelo?

– Es anciano, con pelo color blanco, siempre lo veía que limpiaba nuestra casa y por la noche escribía.

19. ¿Escribía? ¿Qué?

– Una especie de historias.

20. ¿Cuándo lo viste por última vez?

– Hace un par de días.

21.Esperanza… quiero que regreses hace un par de días ¿Qué es lo que ves?

– Veo… veo… – El rostro de Esperanza se transforma y parece sufrir, pero la psicóloga debe continuar.

– Ya no le pregunte mas, la niña sufre. – Decían las mojas.

– Debo continuar… es… mi trabajo. – respondió la joven psicóloga.

– Pero… la niña… – En eso interrumpe la psicóloga… – Hermanas…. por favor retírense, están interrumpiendo con mi forma de trabajar.

Así lo hicieron y solo se quedaron dentro de la habitación la psicóloga y la pequeña Esperanza.

22. ¿Qué es lo que puedes ver, Esperanza?

– Puedo ver… yo… veo… veo… sangre…

[…]

Para mayor información sobre este nuevo proyecto: [Sin SentyDo. presenta… Diarios de un Vagabundo]

Próximo… Capítulo 6.3: [Recuerdos]

Anterior… Capítulo 6.1: [Convento]

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2 comentarios en “6.2 ESPERANZA: TRANCE

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