3. ESPERANZA: MADRE

[Titulo de la Imagen: The rose and dead Autor: Trixis]

Las noticias de la muerte de un joven policía corrieron tan rápido como pólvora encendida. El país entero logró enterarse de aquel suicido de un joven prometedor, que tenía toda una vida por delante; que se suicido por un amor imposible.

Los que no conocen la historia de todo lo que pasó el joven por Esperanza; pensaban que la mujer por la cual se había suicidado el joven, era su prometida.

Es decir todo el pueblo pensó que el suicidio del joven fue causado por el repentino rompimiento con su prometida; fue tanta la presión y el peso de la muerte que recaía sobre la prometida del difunto policía, que la chica  se desquicio completamente y ahora vaga por las calles del pueblo, pronunciando el nombre de su amado prometido.

[…]

Esperanza rebozaba de buena salud, parecía que cada día que pasaba se ponía más hermosa. Con seis meses de edad no pronunciaba palabra alguna, mas siempre recibió un buen trato por parte de su “madre”. La niña creció en un pueblo muy tranquilo, alejada de la maldad y el stress de la ciudad; su “madre” siempre vio por ella y nunca dejó que nada malo le pasara. 

El pueblo las acogió, “madre e hija”, con los brazos abiertos, la madre trabaja casi todo el día, llegaba en las noches solo para ver a su pequeña adoración dormir; pero aun con solo verla por un corto tiempo la llenaba de alegría y con ansias de seguir esforzándose para que nada le falte a su “razón de vivir”.

Cada vez que llegada, la cogía en sus brazos y le susurraba:

“Yo soy tu mami, Esperanza. Y no sabes cuánto te amo… mi pequeña niña… mi pequeñita…”

A veces la niña despertaba y la miraba por un momento, y por el cansancio, se volvía dormir. Esperanza era cuidada por una muy joven niñera, pero según el vecindario era la mejor niñera de todo el pueblo. Esta joven de 18 años, se quedaba cuidando a la pequeña Esperanza, desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la noche.

Desde que conoció a Esperanza, se quedó prendada de su especial y encantadora belleza. No sabía qué es lo que la hacía tan especial, era una hermosura especial, que hipnotizaba a toda aquella persona que la veía. La madre de Esperanza se dio cuenta de cómo la niñera cada día se comportaba de una manera muy diferente a como se comportaba con los demás niños a los que cuidaba.

Una noche la madre llamó a la niñera, para decirle que esta vez llegaría un poco tarde, la niñera aceptó quedarse más tiempo sin recibir más dinero de lo habitual. La niñera, después de recibir la llamada, se quedó por más de media hora mirando a Esperanza dormir, hasta que llegó su novio, y tocó la bocina de su carro muchas veces, parecía desesperado.

La niña despertó de golpe y rompió en llanto, la niñera salió corriendo como alma que lleva el diablo, para detener a aquel sonar de la bocina de su novio. Llegó a la puerta y su novio ya se encontraba del otro lado, abrió la puerta y se encontró cara a cara con él. Su aliento olía a licor barato, mas no solo había bebido sino también estaba drogado; él le dijo:

– “¡¡¡¿Por qué tanto te demoras? Te estoy esperando en casa…!!!”

– “Estoy trabajando… mi amor”

– “No me interesa tengo hambre…”

El novio entró en la casa y buscó como loco por toda la cocina, encontró el refrigerador y se despacho a su gusto. La niñera le decía que se valla porque muy pronto regresaría la señora de la casa. En eso el muchacho escuchó el llanto de una niña que le fastidiaba mucho, fue a buscarla para callarla a como de lugar; salió de la cocina y fue siguiendo el rastro del sonido que dejaba el llanto de la pequeña, mientras que detrás encontraba su novia rogándole que saliera de la casa.

De repente abre una puerta y del otro lado se encontraba Esperanza llorando, y de inmediato el novio recupera la conciencia, y deja atrás todo el estado que le había causado el licor y la droga. Al ver a ese ángel llorando desconsoladamente, se acerco a ella y la cubrió con sus brazos.

En ese momento la niñera se dio cuenta de cómo un poder extraño envolvía a Esperanza y a su novio. El joven estaba como idiotizado, tratando de que la niña dejara de llorar, y este logró que la niña se calmara, en ese instante la niñera se llenó de unos celos únicos al ver a su hombre en brazos de otra “mujer”. Esperó hasta que la niña se durmiera para hablar con su novio. Y así lo hizo, el joven la dejó descansar en su cuna, mientras retrocedía con cuidado hacia la puerta para que no despertase con el sonido de sus zapatos a ese tierno ángel.

Mientras salía del cuarto pensaba en como una bebe tan pequeña, podría ser tan hermosa y perfecta. Al llegar a la puerta se encuentra con su novia, y esta le dice:

– “¿Qué hacías con ella?”

– “Es que no la ves, es un angelito, es… es… es tan hermosa”

– “Estas demente, es solo una niña…”

– “No es cierto, es mucho más que una simple niña es… es… es perfecta… y la quiero… para mi”

Cuando el joven pronunció – “… la quiero… para mi …”, algo en sus ojos se despertó, como si el amor paterno no fuera suficiente para Esperanza.

– “Estás loco, llamaré a la policía…”

– “¡¡¡No…!!! ¡¡¡Ella tiene que estar conmigo, yo la puedo proteger!!! Voy por ella”

En el instante en que el joven esta por ir a recoger a Esperanza, llega la madre adoptiva:

– ¿Qué está pasando aquí? ¿Quién diablos… eres tú?”

– “Es… es… mi novio, Señora…”

– “¿¡Qué!? Ahora mismo se me largan los dos de mi casa… YA!!!!”

– “Señora… por favor… mi novio es inofensivo…”

– “¿¿¿!!!Inofensivo!!!??? Parece un delincuente…”

– “Señora… confíe en mí el ya se va… por favor… él ya está por irse…”

Mientras las mujeres discutían, ninguna de las dos se dio cuenta que el joven fue a la cocina a buscar un cuchillo. La madre de Esperanza estaba tan furiosa que no sabía que hacer, en eso ve salir del cuarto de su hija al joven, el novio de la niñera con Esperanza en brazos.

– “¿Qué demonios estás haciendo? ¡¡¡Suelta a mi hija…!!!”

– “Ahora es mía… Señora…”

– “¡¡¡Dame a mi hija ahora mismo, bestia estúpida…!!!”

– “¿En verdad la quiere…?”

El joven se acercó hacia la “madre” de Esperanza muy veloz, y en lugar de darle a la niña, le clavó en el estomago el cuchillo, apuñalándola constantemente unas tres o cuatro veces.

La madre lo último que vio fue a su hermosa hija en brazos de un delincuente, y se culpó a si misma de no ser lo suficiente madre para poder proteger a su hija. La mujer calló encima de un charco de sangre; y la niñera llorando dijo a su novio:

– “¿Que has hecho?”

– “Ahora es nuestra… Seremos mejores padres que esta señora inmunda…”

Mientras la joven niñera, solo atinaba a repetir:

– “¿Qué hiciste? ¿Qué es lo que has hecho?”

– “Descuida… todo saldrá bien, mi amor…”

En eso se escucha unos sonidos afuera de la casa, eran las latas de basura que sonaron intempestivamente. En eso, los dos jóvenes pensaban que había un testigo de la matanza de la señora madre de Esperanza.

– “¿Qué fue eso?” – dijo la niñera – “Tienes que salir a ver…”

Y el joven, así lo hizo, no sin antes dejar encargado a Esperanza en brazos de su novia. El joven salió, y vio a los botes de basura en el piso, con todo su contenido afuera. Mientras, el joven, se encontraba verificando que fue lo que ocasiono aquel ruido, la joven niñera llorando miraba a Esperanza, diciéndole:

“… Cuanto lo siento, nunca quise que esto sucediera…”

La joven sabía que no les esperaba nada bueno, si Esperanza y ella huían junto a su novio. El joven llega, y encuentra a su novia arrodillada con Esperanza en brazos.

“Solo fue un gato…” – dice, mientras se acerca cada vez más a su novia – “Es mejor que… nos…” – un golpe repentino lo hace callar.

El joven mira abajo y ve como su novia había clavado, el mismo cuchillo que mató a la madre de la niña, clavado en su estomago…

“Eres una estúpida… yo… te… amo…”

[…]

La chica sintió un gran y fuerte resentimiento, al ver a su novio en el piso desangrándose, después de un par de horas, mirando a los cuerpos muertos en el piso, miró a la niña, y le dijo:

“Lo siento tanto, no puedo vivir sabiendo que maté al hombre que amaba… Pero ten por segura… que siempre te recordaré, Esperanza.”

Cogió el cuchillo entre sus manos, le dio un tierno beso en la frente a Esperanza, y se cortó la garganta delante de la niña.

Esperanza se encontraba despierta y pudo presenciar todo el “espectáculo”. La hermosa niña, no tenía ni la menor idea de lo que pasaba, solo podía observar a tres personas acostadas en un gran charco carmesí; mas trató de reconocer a alguna de esas personas, en eso se acercó gateando a la ex directora de “El Orfanato Niño Jesús de Praga”. La miró por algunos minutos, estando frente a ella, la niña se acerca a sus brazos, y dice su primera palabra:

“… mami …”

Y en los brazos de su madre, duerme… duerme y sueña son su “mami”.

Al amanecer, logra verse una silueta afuera de la casa, era la de un viejo vagabundo, de aspecto descuidado y desgarbado, que había sido testigo de todo lo ocurrido y autor del desorden con los botes de basura. Observando a los cuerpos sin vida en el suelo, y a la pequeña niña durmiendo en brazos de su madre, sintió compasión por la pequeña niña.

En ese instante el vagabundo susurró:

“Ahora eres mía… Esperanza…”

[…]

Para mayor información sobre este nuevo proyecto: [Sin SentyDo. presenta… Diarios de un Vagabundo]

Próximo… Capítulo 4.1: [Esperanza: Vagabundo]

Anterior… Capítulo 2: [Esperanza: La Adopción]

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